"La enfermedad es un mensaje simbólico que nos llega desde

el Centro de nuestra Persona para que cambiemos y

recuperemos nuestro estado natural de Salud".

 

 

Dr. Francisco Moya García

Médico Especialista en Radiología

 

 

 

 

 

¿qué es salud de la persona?

 

Francisco Moya García, Médico Especialista en Radiología, en enero de 2013, puso en práctica con sus pacientes una metodología en la que la Persona vivencia, con plena consciencia, escenas de su pasado, llegando con ello a sintonizar de forma activa con los niveles profundos de conocimiento de la Persona. Los resultados espectaculares reportados por los pacientes le animaron a fundamentar, desarrollar, investigar y difundir el método que ha dado en llamar Palingenesia de la Persona.

Este método Palingenesia (Palin=Volver a Genesia=Nacer), que en principio desarrolló para la resolución de enfermedades, dolencias y alteraciones médicas, ha resultado nuclear para que cada persona encuentre el sentido de su vida. No solo desde el estado enfermo, sino también desde distintos ámbitos y facetas de la Persona: familiar, laboral, empresarial, rendimiento académico, rendimiento deportivo… Así, se puede aplicar a la Medicina de la Persona, la Formación de la Persona, la intermediación entre Personas, los conflictos de Personas, el Deporte de la Persona, la Pedagogía de la Persona, la Psicología de la Persona, la recuperación de Personas delincuentes, de Personas adictas,…

Este nuevo enfoque considera los siguientes aspectos:

Palingenesia de la Persona está fundamentado en un esquema antropológico. La Física, la Química, la Filosofía, la metafísica,… se dedican al estudio de la Naturaleza y por tanto no contienen entidad suficiente para explicar a la Persona. Solo una Antropología clara puede explicar a la Persona desde todas y cada una de sus características. Consideramos que la Persona no es "más de lo mismo" de lo que encontramos en el cosmos, que en la Persona hay "algo más", hay un "además". Que ese además solo se puede encontrar haciendo introspección en la propia Persona y para ello hay que abandonar el límite mental y adentrarse en niveles profundos de conocimiento. A través de esos conocimientos presentes en el interior de la Persona podemos llegar hasta su "Centro Íntimo". 


La enfermedad, los conflictos, los desaciertos continuados, los sueños,… son un mensaje, una expresión simbólica, originada en el Centro Íntimo de la Persona para avisarnos que debemos cambiar en algo, si queremos actuar siguiendo el verdadero sentido personal de nuestra vida. Son mensajes internos, desde ese conocimiento profundo superior, que nos obligan a "centrarnos", nos obligan a actuar según el verdadero sentido de nuestra vida, que está dictado por ese Centro Íntimo. Esas llamadas simbólicas serán tanto más fuertes y graves cuanto más nos desviemos de nuestro camino personal.    


Los niveles superficiales, parciales, de pensamiento y de intelección se desarrollan generando ondas electromagnéticas beta, desde 15 a 40 hertzios. Los niveles profundos de conocimiento y sabiduría total e integrada se desarrollan generando ondas alfa, zeta y delta. La práctica del método Palingenesia pone especial interés en la banda zeta y sobre todo en los 7.83 hertzios, que coinciden con la ondas resonantes que el físico suizo Schumann descubrió en 1950; el primer múltiplo de esa onda es 15,66 hertzios que cae en el orden de la onda beta. Así la Palingenesia de la Persona comunica la razón superficial consciente con el conocimiento profundo y con el cuerpo. Explora a la Persona en su totalidad.    


Esos niveles profundos de conocimiento, cercanos al centro íntimo y primigenio de la Persona, fueron en parte descritos por Aristóteles  (Intelecto Agente con el cual nacemos), hábito innato de Sabiduría; niveles descritos por filósofos medievales (Sindéresis); se corresponde con el "acto de ser" central en la Persona descrito por Tomas de Aquino,... Desde ese Centro Íntimo de la Persona, que contiene los trascendentales descritos por Leonardo Polo  (Conocimiento, Libertad, Amor y Relación con las otras Personas), se generan las señales simbólicas en forma de enfermedades, sueños, actos impuestos a la voluntad,...para indicarnos los cambios convenientes. La Palingenesia explora ese conocimiento profundo de la Persona en busca de las improntas y otras causas que desvían a la Persona de su sentido de vida. Este centro genera tanto señales corporales como intelectuales y todas ellas son coherentes con el cambio buscado.    


 

Como cada Persona es única, solo préstamos un interés parcial a los diagnósticos generales, a los diccionarios de sueños, a los elencos de somatizaciones,…Nuestro criterio es el de llegar al asombro de descubrir las peculiaridades únicas de la persona que atendemos y que la diferencian del resto de la humanidad. 


La necesidad de máxima concreción personal exige una exploración profunda de los niveles internos de conocimiento superior, puesto que en niveles superficiales de pensamiento e intelección la persona es bastante protocolizable. El método se desarrolla con una primera sesión de recogida de datos, y una segunda sesión de interpretación y descifrado de todos los datos tanto simbólicos profundos como sintomáticos superficiales, de forma coherente y explicativa de su proceso. En esta segunda sesión se concretan los cambios que la Persona debe realizar y el plan de acción conveniente.     


El procedimiento que empleamos para llegar a los niveles profundos de conocimiento en presencia de la razón lo denominamos "Exploración Consciente del Interior" (ECI). Con estas dos sesiones sucesivas y cercanas en el tiempo, resolvemos los problemas más evidentes. Con el símil medieval de la persona como capas de cebolla, resolvemos los problemas que pueden afectar a las capas más superficiales de la cebolla. Después de un tiempo de cambios, será la propia Persona quien ponga la fecha para una tercera sesión y que variará en cada persona. 


 

La Persona es activa durante todo el proceso y ayuda en la interpretación y comprensión de su problema. El mérito de la resolución es de la propia Persona que opera el cambio vital conveniente.    


 

Después de la segunda sesión se concretan unos indicadores somáticos que le ayuden a la Persona a detectar las mínimas percepciones de anomalías y las variaciones inconvenientes de su devenir. Se le pide que nos avise de la evolución de sus dolencias, de sus sueños... y de su vida. 


 

No se puede predecir con exactitud la evolución de cada Persona. La Persona decide en uso de su libertad el alcance y tiempo de sus cambios vitales. La persona siempre lidera su evolución y nuestro trabajo solo es orientarle y ayudarle. El seguimiento lo dirigirá el profesional que realizó la primera sesión.